En las ultimas semanas he estado metido en una rutina en la cual he estado volviendo a mi casa de noche, luego de una jornada de trabajo, donde lo unico que me importa e interesa es llegar tranquilamente a mi casa escuchando relajadamente mi musica en mi MP3, para bañarme y comer.
Todo muy bien llego a mis paradas de autobus y rapiditos (que no son mas que carros destartalados que cumplen la funcion de transporte de rutas previamente trazadas), me monto y el viaje se me hace muy facil, ya que a la hora que regreso ya se acaba el stress de las colas y la locura de la gente queriendo llegar a casa; ahora bien ya llegando a lo que yo llamo hogar, resulta que siempre tengo un “comité de bienvenida” que me hace saber de una manera muy particular, que ya llegue.
Los malditos perros vagabundos, que se la pasan por donde vivo que lo unico que hacen es estorbar y amargarme la vida cada vez que llego, cada noche, me ladran como si fuese un total desconocido y no solo se quedan ahí, sino que se me vienen encima y detrás una jauria de canes que pareciera que fuera un malandro de lo peor, QUE ARRECHERA PANA¡¡¡¡¡¡ tengo que pasar por todo esto cada vez que llego a mi casa….POR DIOSSSSS¡¡¡¡¡……¿por que? Si solo soy n cristiano mas que pasa por ahí todos los dias, no se dan cuenta? ¿Acaso les esta fallando el olfato? Un dia de estos, ahiiii, un dia de estos, me voy a poner amigable con ellos y les voy a preparar una deliciosa comida que sera tan buena que se van a “morir” del gusto, verga que ladilla¡¡¡ (a menos que alguien me diga porque son asi, no lo soporto)